Quizás le resulte familiar la imagen de su padre o su padre yendo a la farmacia para tomarse la tensión arterial, o incluso ver entre los utensilios de casa algún tensiómetro electrónico. Si la hipertensión es un problema común entre sus progenitores, debe saber que no está predestinado irremediablemente a tener la tensión elevada si incorpora el ejercicio a su vida diaria.
Tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS) como numerosas sociedades médicas recomiendan realizar una actividad física de moderada a intensa de forma habitual para prevenir las enfermedades cardiovasculares y otros trastornos relacionados con el sedentarismo. El mensaje de caminar 30 minutos o más durante al menos cinco días a la semana no es nuevo. Sin embargo, nunca está de más dar la bienvenida a estudios que ofrecen nueva evidencia sobre cómo el ejercicio puede ayudar a revertir la probabilidad que una persona tiene a padecer una enfermedad por el hecho de haber nacido en una familia y no en otra.
