Durante los primeros años de vida, los microorganismos
entrenan con esmero el sistema inmunológico, revela un estudio de la Harvard
Medical School.
Investigadores estadounidenses afirman que la exposición a
microorganismos durante las primeras etapas de la vida mejora la capacidad del
sistema inmunológico. La población libre de gérmenes es más susceptible a
enfermedades inflamatorias, como el asma alérgico.
