El efecto placebo es uno de los procesos relacionado con la salud más difícil de explicar. Su relevancia está en discusión, y los mecanismos para potenciarlos también están sobre la palestra. Cada vez que una persona con autoridad, ya sea médico, personal sanitario, farmacéutico, etc., emite un veredicto y prescribe una solución entran en marcha una serie de mecanismos mentales en el enfermo, desconocidos hasta la fecha, que pueden generar una respuesta positiva, negativa o nula dependiendo del paciente.
Se ha demostrado que en determinadas circunstancias la actitud del paciente influye en el tratamiento. Hay quien relaciona esta actitud con una respuesta celular reparadora, pero a día de hoy el mecanismo molecular es completamente desconocido. Hasta que no sepamos más sobre este fenómeno, las terapias no pueden centrarse poderosamente en ellas, ya que antes nuestros ojos (o al menos es lo que las estadísticas dicen) su efecto es incierto, y desde el punto de vista del observador azaroso.
En relación con este fenómeno las medicinas pueden clasificarse en:
(i) Aquellas medicinas con una diana molecular conocida, o lo que es lo mismo, se sabe cuál es su mecanismo de acción, y además se ha hecho ensayos de toxicidad y que se han probado en grupos de pacientes para conocer su efectividad comparándolas con un grupo que han creído recibir ese medicamento, con lo que los resultados obtenidos han sido debidos al placebo. Muchos de las medicinas producidas por la industria farmacéutica entrarían en este apartado.
(ii) Aquellas medicinas para las que conocemos su diana molecular, en ensayos de laboratorio (“in vitro” sobre cultivos celulares o en animales de experimentación), pero nunca han sido testadas en pacientes. O en el caso de haber sido testadas se ha hecho en casos aislado que permiten decir “a mi me funciona” o “a mí no me funciona”, pero no se pueden extraer conclusiones estadísticas. Además se desconoce en estos casos cuál es el papel del efecto placebo. Aquí entrarían muchos de los llamados remedios naturales, con componentes terapéuticos reconocidos, pero que no han sido probados en ensayos reglados con muestras de pacientes. Debido a que se conoce su falta de toxicidad a las dosis habituales y se presupuesto un efecto beneficioso de sus componentes químicos, se permite su administración como suplementos alimenticios.
(iii) Aquellas medicinas autoproclamadas como métodos alternativos que nadie tiene idea de su mecanismo de acción, pero que son publicitadas bajo una jerga sin la menor base científica (e incluso contradiciendo conocimientos científicos establecidos desde hace siglos) en las que las palabras holístico, energía y ortomolecular se repiten a cada momento. Nadie ha hecho jamás pruebas reglada de su validez, y dado que los fundamentos en los que se basa son una patraña, se eficacia (el “pues a mí me funciona”) parece más basado en efecto placebo o en que la persona que lo prueba no tiene ninguna problema de salud previo.
En este sentido y con respecto al punto (iii), no hace mucho en un foro de par biomagnético una comentarista se quejaba porque a ella esta terapia no le había hecho nada, seguía con el mismo problema con el que inició el tratamiento. La respuesta del promotor de esta terapia no dejaba lugar a dudas:
Pues lamento que no te haya funcionado. También he detectado que tu manera de pensar respecto a la terapia -bastante escéptica- puede anular cualquier posible efecto beneficioso que tenga.Vamos, lo mismo que dicen los curanderos, o tienes fe en ellos o la terapia por sí misma no funciona. ¿Cuánto dinero estás dispuesto a pagar ante gente que se apunta para sí las curaciones (si se obtiene alguna) y te responsabiliza de tu falta de fe si no te curas? ¡Brujos del siglo XXI!
Me parece que los placebos tienen efecto en la gente que los toma y que cree en ellos, porque probablemente, piensen que es un producto estudiado y con valor científico, y nada más tomarlos creen que se han curado de aquello que tuvieran o notan mejorías, que según ellos, se deben a ese "medicamento".
ResponderEliminarEl efecto placebo, para mí, se encuentra en la mente. Una persona que les tome, puede que se haya curado de diversas enfermedades o patologías, pero personalmente creo que todo es un proceso mental, en el que, a partir de haber ingerido el placebo, se siente mejor.
Al igual que Silvia, pienso que el "efecto placebo" esta en nuestra mente, que consiste en la creencia de las personas que lo toman en que es curativo cuando realmente ellos solos pueden curarse. Sirve como alivio.
ResponderEliminarMuchas veces nos engañan con un buen discurso, algo que suele afectar en nuestro bolsillo, todo es un mercado!!!
El efecto placebo es una herramienta mas utilizadas por aquellos que quieren hacer dinero a costa de los demas. Influye sobre todo en este efecto, la mente, como se han dicho antes. Se ve claramente cuando en el punto (¡) cuando se hacen las pruebas en las personas que creian haber tomado el medicamento y se curaron practicamente por sí solas.
ResponderEliminarLa mente es una herramienta muy poderosa en el ser humano y muchas de las enfermedades las creamos nosotros mismos y abrimos una puerta a aquellos que se harian cualquier cosa para obtener dinero.
Muchas personas desesperadas por encontrar una solución a su propia enfermedad recurren a fármacos de los cuales no se ha estudiado su eficacia y en muchas de estas ocasiones estas personas son timadas y invierten un dinero en algo que no les sirve incluso hay veces que notan alguna mejoría y ellos se la atribuyen a ese medicamento y posiblemente sea simplemente un problema mental.
ResponderEliminarEstas herramientas me parecen una muestra mas de lo fácil que es engañar a la gente y de lo que se puede llegar a hacer por dinero.
En mi opinión, todas esas propagandas de métodos mediante los cuales te "puedes curar de cualquier cosa" me parecen un bulo, y las personas que se curan después de llevar a cabo dichos métodos pienso que es debido a que se han curado por ellos mismos como cualquier otro cuerpo hace ante las adversidades. También pienso que cuando se sigue un tratamiento de un médico experto sí que es verdad que el pensar en positivo puede facilitar la curación, no porque las células "se defiendan mejor" sino porque el paciente inconscientemente sigue mas rigurosamente las órdenes del experto.
ResponderEliminarTambién pienso que en el caso de pacientes tienen una actitud positiva y siguen un tratamiento desarrollado por un experto, tienen más probabilidades de curarse ya que cuando una persona se encuentra triste, su sistema inmunológico se encuentra más deprimido.
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